Manuel Basulto Jiménez e 5 Compagni
(† 1936 - 1937)
- 12 agosto
Il Vescovo, tre Sacerdoti, un Seminarista e un Laico, tutti di Jaén (Spagna), uccisi unicamente per la loro identità cattolica, accettando la morte per amore di Dio e della fede cristiana
La situazione politico-sociale, esistente in Spagna nel periodo della guerra civile (1936 – 1939), è storicamente ben nota, come pure il clima di persecuzione che i miliziani repubblicani instaurarono nei confronti di tutti coloro che si professavano membri della Chiesa cattolica, fossero essi consacrati o laici.
La Causa in parola tratta il martirio di sei Servi di Dio della Diocesi di Jaén (Spagna). Essi sono:
1. – Manuel Basulto Jiménez, nato il 17 maggio 1869 ad Adanero (Ávila), fu ordinato sacerdote nel 1892. Nel 1909 venne nominato Vescovo di Lugo e, nel 1919, fu trasferito a Jaén. Fu ucciso a Madrid il 12 agosto 1936;
2. – Félix Pérez Portela, nato il 21 febbraio 1895 ad Adanero (Ávila), fu ordinato sacerdote nel 1918. Nel 1935 venne nominato Vicario Generale della Diocesi di Jaén. Fu ucciso a Madrid il 12 agosto 1936, assieme al suo Vescovo;
3. – Francisco SolÍs Pedrajas, nato il 9 luglio 1877 a Marmolejo (Jaén), fu ordinato sacerdote nel 1900. Fu ucciso a Mancha Real (Jaén) il 4 aprile 1937;
4. – Francisco de Paula LÓpez Navarrete, nato il 3 marzo 1892 a Villanueva del Arzobispo (Jaén), venne ordinato sacerdote nel 1916. Fu fucilato il 29 agosto 1936 a “Venta Porras” (Villanueva del Arzobispo);
5. – Manuel Aranda Esperjo, nato il 22 marzo 1916 a Martos (Jaén), fra il 1936 ed il 1937 entrò nel seminario di Baeza (Jaén), dove seguì i corsi di filosofia. Il 21 luglio 1936 fu arrestato e incarcerato nella chiesa di Aldea e l’8 agosto successivo venne fucilato nei pressi di Martos;
6. – José MarÍa Poyatos ruiz, nato il 20 ottobre 1914 a Vilches (Jaén), fece parte dell’Azione Cattolica. Imprigionato inizialmente il 19 luglio 1936, dopo essere stato rilasciato, fu nuovamente arrestato il 2 ottobre 1936 e fucilato il giorno seguente accanto al cimitero di Úbeda (Jaén).
Inchiesta Diocesana
L’Inchiesta Diocesana fu istruita, presso la Curia ecclesiastica di Jaén, dal 30 aprile 1994 al 21 febbraio 1998, in 55 Sessioni, durante le quali furono escussi 41 testi, di cui 3 ex officio.
La validità giuridica degli atti dell'Inchiesta Diocesana fu riconosciuta con il Decreto del 23 ottobre 1998.
Congresso Peculiare dei Consultori Teologi
Si svolse il 22 giugno 2010, presieduto dal Promotore della Fede, con la presenza dei Consultori prescritti, i quali evidenziarono l’inoppugnabilità delle prove riguardanti il presunto martirio materiale. In merito all’elemento formale ex parte persecutorum fu sottolineato il clima violentemente ostile alla Chiesa di quegli anni in Spagna. Circa i fatti che condussero all’uccisione di Manuel Basalto Jiménez, Vescovo di Jaén, apparve chiara la componente anticattolica dei miliziani, che avevano deciso la sua eliminazione.
Francisco López Navarrete, rifiutatosi di profanare immagini sacre, fu trascinato a “Venta de Porras” e, dopo essere stato legato ad un olivo, fu cosparso di benzina e bruciato. Non essendo ancora morto, venne anche fucilato e decapitato. Nel caso degli altri martiri, l’odium fidei emerse senza dubbi dall’intento esplicito di sopprimere sacerdoti, seminaristi e laici impegnati pastoralmente in Diocesi; in ogni singolo caso l’unicità di tale motivazione risulta ex actis et probatis.
Anche nel caso di José María Poyantos Ruiz, la sua appartenenza all’Azione Cattolica fu l’unica causa dell’arresto e dell’uccisione, poiché egli non era mai stato coinvolto in attività politica. Quanto alla perseveranza nell’accettazione del martirio da parte delle vittime, alcuni testi oculari riferirono che i Servi di Dio, nel periodo di prigionia, manifestarono abbandono fiducioso alla volontà di Dio e fortezza della fede. Inoltre Manuel Basalto Jiménez ed il suo Vicario Félix Pérez Portela, pur avendo avuto concrete possibilità di fuga, non vollero abbandonare il popolo di Dio.
Al momento della fucilazione, il Vescovo si mise in ginocchio con le braccia a forma di croce; il Vicario, dal canto suo, chiese di essere ucciso per ultimo per sostenere spiritualmente le altre vittime. Francisco Solís Pedrajas incitava i compagni al perdono e a confidare nella Vergine Maria. José María Poyantos Ruiz e Francisco Navarrete morirono al grido di “Viva Cristo Rey” e “perdónalos, Señor, porque no saben lo que hacen”. Manuel Aranda Espejo rifiutò fino all’ultimo istante di rinnegare Dio affermando “ustedes pueden hacer lo que quieran conmigo, pero yo no voy a blasfemar”.
Al termine della disamina, al dubbio proposto, i Consultori risposero all’unanimità con voto affermativo.
Sessione Ordinaria dei Cardinali e Vescovi
Si riunì l’8 gennaio 2013. L’Em.mo Ponente, dopo aver ripercorso l’iter della Causa, mise in evidenza il profilo biografico, l’aspetto materiale e formale del martirio di ciascun Servo di Dio. Indicò che essi furono uccisi unicamente per la loro identità cattolica, accettando la morte per amore di Dio e della fede cristiana.
Al termine della Relazione dell’Em.mo Ponente, che ha concluso constare de martyrio, gli Em.mi e gli Ecc.mi Padri hanno unanimemente risposto al dubbio con sentenza affermativa.
GIENNENSIS
Beatificationis seu Declarationis Martyrii
Servorum Dei
EMMANUELIS BASULTO JIMÉNEZ
Episcopi Giennensis
et V SOCIORUM
in odium Fidei, uti fertur, interfectorum
(† 1936-1937)
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DECRETUM SUPER MARTYRIO
«Cuantas cosas más grandes nos acaecieren, tanto más crece nuestra caridad con la de Jesucristo, saliendo en todo lugar y en todas las cosas vencedores, ricos y honrados, no por nuestras fuerzas, no por nuestros merecimientos, sino por la ayuda y amparo de Jesucristo. Porque, amándonos Él como nos ama, no consentirá que seamos vencidos» (San Juan de Ávila, Homilía para el Martes de Pentecostés).
Estas palabras del eximio Doctor Juan de Ávila comentan las palabras del Apóstol, cuando exclama que ni la pobreza, ni la deshonra, ni el hambre ni la muerte, ni la persecución, ni el cuchillo, podrían apartarlo de la caridad de Cristo. «Nada de esto nos puede apartar de ella, porque, aunque parezcan muy crueles, nada nos espanta», concuye el Santo Maestro, argumentando que no son la carne ni la sangre quienes dan el valor para afrontar las pruebas, sino el Espíritu Santo. Ciertamente que el Espíritu Santo hizo que muchos cristianos, pasando por la terrible persecución que afligió a la Iglesia española durante la década de los años treinta del siglo XX, no se apartaran del amor de Cristo, triunfando sobre la crueldad de los perseguidores y sobre las insidias del enemigo de nuestra salvación. Entre las diócesis más probadas en estas circunstancias se encuentra la de Jaén, en la que encontraron muerte violenta numerosísimas personas consagradas y fieles laicos, y cuyos templos conocieron la profanación y devastación, casi sin excepción.
El obispo de esta diócesis, MANUEL BASULTO Y JIMÉNEZ, encabeza el ejército de los mártires gienenses. Nació en Adanero, diócesis de Ávila, el día 17 de mayo de 1869. Tras haber ejercido el ministerio presbiteral con auténtico celo y siendo una persona con notables conocimientos de filosofía, teología y derecho, fue promovido a la sede episcopal de Lugo, en Galicia, de donde fue obispo entre 1910 y 1919. El 18 de diciembre de 1919 fue nombrado obispo de la diócesis de Jaén. Tras el comienzo de la gran persecución contra la Iglesia, el obispo permaneció recluido en el Palacio episcopal, -a pesar de haber podido huir, cosa a la que se negó- hasta el día 2 de agosto de 1936, en que fue declarado preso y conducido a la Santa Iglesia Catedral, convertida en prisión. La noche del 11 de agosto fue sacado junto con otros 245 presos para ser trasladados a la cárcel de Alcalá de Henares. Cuando el tren se acercaba a Madrid, a la altura del Apeadero de Santa Catalina fue detenido por una turba armada. Allí mismo asesinaron a 179 presos, entre ellos el Obispo Basulto, su hermana, su cuñado y el Vicario general de la diócesis, quienes sufrieron el martirio el 12 de agosto de 1936.
Don FÉLIX PÉREZ PORTELA, presbítero, nació en Adanero, diócesis de Ávila, el día 21 de febrero de 1895. Fue excelente en su competencia como teólogo y experto en derecho canónico, y ejerció el ministerio sacerdotal en Madrid y Jaén. Cuando comenzó la Guerra civil de 1936 era Vicario General de la diócesis de Jaén. Acompañó en todo momento a su Obispo, compartiendo su misma suerte, hasta dar su vida por Dios el día 12 de agosto de 1936.
Don FRANCISCO SOLÍS PEDRAJAS, presbítero, nació en el pueblo de Marmolejo el día 9 de julio de 1877. Ejerció el ministerio sacerdotal en varias parroquias de la diócesis de Jaén y fue muy activo como fundador y asistente de Acción Católica. Era párroco de Mancha Real cuando fue apresado, el día 25 de julio de 1936, siendo encarcelado en la Catedral de Jaén. De allí fue sacado junto con otros presos y, llevado al cementerio de Mancha Real, fue fusilado el 4 de abril de 1937, mientras el Siervo de Dios dirigía cánticos piadosos y animaba a sus compañeros a sufrir por Cristo.
Don FRANCISCO LÓPEZ NAVARRETE, presbítero, nació en la ciudad de Villanueva del Arzobispo el día 2 de marzo de 1892. Fue muy solícito para con los pobres y trabajó eficazmente por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Animado de celo sacerdotal admirable, fue muy amado por todos, por su bondad y generosidad. Era párroco de Orcera cuando comenzó la gran persecución a la Iglesia. El día 28 de agosto de 1936 fue detenido en su pueblo natal, al negarse a entregar las imágenes sagradas que poseía. Tras diversas torturas, alcanzó la palma del martirio ese mismo día, mediante disparos de arma de fuego, en el lugar llamado Venta de Porras, junto a la aldea de Gútar.
El seminarista diocesano MANUEL ARANDA ESPEJO fue natural de la aldea de Monte López Álvarez, perteneciente al municipio de Martos (Tucci en latín) donde nació el 22 de marzo de 1906. Sintiendo la llamada del Señor al sacerdocio, ingresó en el seminario diocesano, donde llegó a cursar hasta el 3º año de filosofía. Fue detenido por su condición de seminarista, siendo objeto de malos tratos, y lo encerraron en la iglesia de su lugar natal. Se negó a blasfemar y a profanar imágenes religiosas. El día 8 de agosto de 1936 fue asesinado por disparos en un campo de olivos próximo al lugar de su nacimiento.
El fiel laico JOSÉ MARÍA POYATOS RUIZ nació en Vilches el 20 de octubre de 1914. Perteneció a la Adoración Nocturna Española y a la Acción Católica. Trabajaba en la ciudad de Úbeda, en una fábrica de orujo de oliva (orujo en español, sansa en italiano, voluculum olivae en latín) de donde fue expulsado por ser abiertamente católico. Permaneció encerrado en su hogar hasta el 2 de octubre de 1936, en que fue detenido; al día siguiente sufrió el martirio en el cementerio municipal de Úbeda, donde fue fusilado y enterrado.
Sobre estos seis Siervos de Dios, representativos de cuantos dieron su vida por Dios en aquellas fechas en tierras de la diócesis de Jaén, y gozando de una consolidada fama de martirio, se hizo la Investigación Diocesana entre 1994 y 1998 en la Curia de Jaén. El 23 de octubre de 1998, la Congregación para las Causas de los Santos emanó el correspondiente Decreto por el cual se aprobó su validez. Habiendo realizado la Positio, el 22 de junio de 2010 tuvo lugar el Congreso en el que los Consultores Teólogos dieron sus votos favorables. En la sesión ordinaria del Congreso de Cardenales y Obispos, celebrada el 8 de enero de 2013, presidida por mí, Angelo, Cardenal Amato, se declaró que se puede considerar que dichos Siervos de Dios sufrieron el martirio por su fidelidad a Cristo y a la Santa Iglesia.
De todas estas cosas, dicho Cardenal Prefecto informó convenientemente a nuestro Santo Padre, el papa Benedicto XVI, quien teniendo constancia fehaciente del parecer de la Congregación para las Causas de los Santos, en el día de hoy declaró: Que consta el martirio de los Siervos de Dios Manuel Basulto Jiménez, Obispo, de los Presbíteros Félix Pérez Portela, Francisco Solís Pedrajas y Francisco López Navarrete, del Seminarista Manuel Aranda Espejo y del Laico José María Poyatos Ruiz, en el caso y para el efecto del que se trata.
El Sumo Pontífice ordenó que se publique este decreto en las actas de la Congregación para las Causas de los Santos.
Dado en Roma, el día 27-03-2013
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«Quantum maiora nobis fiunt, eo magis caritas nostra proficit secundum caritatem Iesu Christi, quae nos ubique et semper facit victores, divites et ornatos, non autem propter vires vel merita nostra, sed propter auxilium et praesidium Iesu Christi. Cum enim ipse sic nos diligat ut nosmet eum diligimus, nullomodo ipse nos vinci permittet» (S. Ioannes Abulensis, Homilia in feriam III Pentecostes).
Haec eximii Ecclesiae doctoris Sancti Ioannis Abulensis enarrant verba Apostoli Pauli, qui exclamat nec paupertatem neque infamiam neque famem neque mortem neque persecutionem neque cultrum a caritate Christi ipsum excludere posse. «Nihil ex his nos valet excludere ab illa, quae, licet cruentissima videantur, minime tamen perterrent», Sanctus Magister ille concludit, qui enim nec carnem nec sanguinem, sed Spiritum Sanctum contendit augmentum virtutum ad toleranda adversa suppeditare. Spiritus Sanctus equidem christifideles permultos suscitavit, ut, cruenta grassante persecutione quae dimidia quarta XX saeculi decade Ecclesiam in Hispania dire vexavit, nihil ab amore Christi discesserunt et crudelitatem persecutorum atque hostis nostrae salutis superaverunt insidias. Tantis in adiunctis saucissimas inter dioeceses permultorum Deo consecratorum et christifidelium laicorum Ecclesia Giennensis funera spectavit templorumque suorum funestam profanationem ac vastitatem immanem.
Huius Dioecesis Episcopus, Emmanuel Basulto y Jiménez, qui, primus Giennensium martyrum catervae, die 17 mensis Maii anno 1869 in vico Adanero intra fines Dioecesis Abulensis natus est. Ministerium presbyterale summa sollicitudine exercuit et, cum philosophiae, theologiae et iuris praecelleret doctrina, ad cathedram Lucensem in Gallecia evectus, super eam inter anno 1910 et 1919 Episcopi officio functus est. Die 18 mensis Decembris anno 1919, Episcopus Giennensis nominatus est. Magna contra Ecclesiam in Hispania inita persecutione, licet terga praebere posset, quod autem firmiter renuit, in Episcopio permansit conclusus usque ad diem 2 mensis Augusti anno 1936, cum armigeri seditiosi eum deprehenderunt atque in ecclesiam cathedralem, tamquam carcerem ab ipsis adhibitam, abstulerunt. Nocte inter dies 11 et 12 mensis Augusti cum aliis 245 in carcerem Complutensem abductus est, sed vehiculum super viam ferratis axibus munitam provectum, cum Matritum iam appropinquavit, manipulus quidam armatorum prope collem Apeadero a Sancta Catharina vulgo nuncupato inhibuit et 179 captivos illico interemit, inter quos erat Episcopus Emmanuelem Basulto cum sorore sua, affine quodam et Vicario Generali Dioecesis, qui omnes die 12 mensis Augusti anno 1936 martyrium passi sunt.
- Felix Pérez Portela, presbyter, in eodem vico Adanero intra fines Dioecesis Abulensis die 21 mensis Februarii anno 1895 natus est. Doctrina theologica ac iuris canonici peritia eminuit et ministerium sacerdotale sive Matriti sive Giennii exercuit. Ineunte bello civili anno 1936, Vicarius Generalis erat Dioecesis Giennensis. Episcopum summ assidue comitatus est et, eodem die 12 mensis Augusti anno 1936 sanguine pro Christo effuso, eiusdem etiam se sociavit martyrio.
- Franciscus Solís Pedrajas, presbyter, in vico Marmolejo die 9 mensis Iulii anno 1877 natus est. Ministerium sacerdotale variis in paroeciis Dioecesis Giennensis exercuit ac persollictus fuit fundator et moderator Actionis Catholicae. Parochus erat in vico Mancha Real, cum die 25 mensis Iulii anno 1936 comprehensus est et in ecclesiam cathedralem Giennesem tamquam in carcerem conclusus. Istinc aliis cum captivis die 4 mensis Aprilis anno 1937 in coemeterium de Mancha Real Servus Dei abductus atque inibi, dum cantica pietatis modulabatur sociosque in sacrificium pro Christo suscitabat, plumbis interfectus est.
- Franciscus López Navarrete, presbyter, in vico Villanova Archiepiscopi die 2 mensis Martii anno 1892 natus est. Summa pauperum sollicitudine suffultus, efficaciter vocationibus ad presbyteratum et ad vitam religiosam conquirendis dedit operam et, mira pastorali navitate inflatus, mansuetudine ac benignitate omnibus carissimus fuit. Persecutione contra Ecclesiam ineunte, parochus erat in vico Orcera. Die 28 mensis Augusti anno 1936 in vico suo natali detentus est, cum imagines quae possidebat sacras prodere recusasset. Post multos cruciatus, eodem die plumbis transfossus in loco vulgo Venta de Porras nuncupato prope vicum Gutár palmam martyrii adeptus est.
- Emmanuel Aranda Espejo, Seminarii alumnus, in loco Monte López Álvarez sub dicione Tucci die 22 mensis Martii anno 1906 natus est. Vocationem Domini ad sacerdotium percipiens, Seminarium dioecesanum Giennense ingressus est, ubi usque in tertium annum cursus philophicae institutionis processit. Cum Seminarii esset alumnus, deprehensus et iniuriose vexatus, in ecclesiam demum loci sui natalis conclusus est, quia blasphemias evomere atque imagines quasdam sacras prodere recusavit. Die 8 mensis Augusti anno 1936, in oliveto vicino loci plumbis transfossus interemptus est.
- Iosephus Maria Poyatos Ruiz, christifidelis laicus, in vico Vilches die 20 mensis Octobris anno 1914 natus est. Adorationi Nocturnae Hispanicae et Actioni Catholicae naviter adhaesit. Ubedae in torculario olivarum fraces excolebat, unde eiectus est, quia catholicam fidem palam profitebatur. In lare mansit conclusus usque ad diem 2 mensis Octobris anno 1936, cum deprehensus est et, consecuto die, plumbis transfossus in coemeterio Ubedae martyrium passus est et inhumatus.
Super horum sex Servorum Dei caedem, quae specimen est omnium eorum qui pro Domino illis in adiunctis intra fines Dioecesis Giennensis vitam effuderunt, a populo christifidelium semper pro authentico martyrio habitam, apud Curiam Episcopalem Giennensem, inter annos 1994 et 1998, Inquisitio Dioecesana celebrata est, cuius auctoritas et vis iuridica a Congregatione de Causis Sanctorum decreto diei 23 mensis Octobris anno 1998 probatae sunt. Positione confecta, iuxta suetum morem, die 22 mensis Iunii anno 2010, Congressus Peculiaris Consultorum Theologorum factus est, in quo prospero cum exitu disceptatum est an Servorum Dei mors verum martyrium fuisse. Patres Cardinales et Episcopi in Sessione Ordinaria die 8 mensis Ianuarii anno 2013 habita, cui egomet ipse, Angelus Cardinalis Amato praefui, agnoverunt supradictos Servos Dei ob fidelitatem erga Christum et Ecclesiam confessam verum in odium fidei martyrium passos esse.
De hisce omnibus rebus, referente subscripto Cardinale Praefecto, certior factus, Summus Pontifex Benedictus XVI, vota Congregationis de Causis Sanctorum excipiens rataque habens, hodierno die declaravit Constare de martyrio eiusque causa Servorum Dei Emmanuelis Basulto Jiménez, Episcopi Giennensis, atque Felicis Pérez Portela, Francisci Solís Pedrajas et Francisci López Navarrete, Presbyterorum, necnon Emmanuelis Aranda Espejo, Seminarii Alumni, et Iosephi Mariae Poyatos Ruiz, Christifidelis Laici, in casu et ad effectum de quo agitur.
Hoc autem decretum publici iuris fieri et in acta Congregationis de Causis Sanctorum Summus Pontifex referri mandavit.
Datum Romae, die 27-03-2013
Angelus Card. Amato, S.D.B.
Praefectus
+ Marcellus Bartolucci
Archiepiscopus tit. Mevaniensis
a Secretis